Vodafone me amenaza con ASNEF sin haberme dado NUNCA servicio

VODAFONE me amenaza

Este post es para contar mi experiencia con Vodafone y sus amenazas continuas con meterme en la lista de morosos ASNEF. No quiero que se quede en un texto de quejas al uso, sino que sirva de utilidad para futuros clientes que estén dudando qué compañía telefónica contratar. Todo 100% verídico.

Si buscamos en Google “vodafone me amenaza” encontramos más de 619.000 resultados. Imagino que no soy el único con un problema de este estilo, pero ya se sabe lo que dice el refrán, ‘problema de muchos, consuelo de tontos’.

Aquí va el resumen de mi historia:

Noviembre 2016

A finales de noviembre 2016 me di de alta por teléfono en Vodafone aprovechando una de esas ofertas que sacan siempre en el periodo navideño. Todo pareció entonces ir bien y quedaron en instalarme el ADSL uno o dos días después.

Diciembre 2016

Comienzan los problemas. 5 días después del alta no tengo noticias de ellos, por lo que llamo para preguntar por el estado de la instalación y me dicen que no saben nada de ese registro, que no les consta. Pregunto por qué y me dicen que no saben y que no pueden hacer nada. Entonces, a ver si me aclaro, ¿Vodafone no puede hacer nada para verificar un alta nueva en Vodafone? Les digo que espero su llamada para confirmar la instalación.

Aunque todos sabemos que cuando hablamos por teléfono con -no solo un operador de telefonía sino casi cualquier empresa- estamos en desventaja. Nunca entiendo qué significa eso de “esta llamada puede ser grabada”. Bueno sí, que en caso de juicio sacarán la llamada si conviene y sino dirán que no había sido grabada.

3 días después y sin tener noticias de ellos les llamo nuevamente para cancelar el alta y pedir la anulación del contrato. Me pasan con una máquina para confirmar la baja. Hecho, pienso.

En enero llega un recibo por el valor de la cuota de diciembre que evidentemente devuelvo. Si ni siquiera me habían confirmado el alta, mucho menos me habían instalado nada en casa y por supuesto no había recibido ningún servicio.

Agosto 2017

En agosto empiezo a recibir mensajes por unas facturas sin pagar. No hago caso.

Días después  recibo una llamada de Vodafone, donde una señorita muy amable me comenta que debo 200 y pico euros por el “servicio” que se me han dado hasta el mes de abril. ¿Mes de abril? ¡Si ni siquiera me han instalado el router!

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También empiezo a recibir cartas. Una amenazándome con mi inclusión en el listado ASNEF (el fichero de morosos) y otra para recordarme que voy a ser incluido en el fichero (esta vez ya sí que sí) Y todo por no pagar por nada. Recuerdo para despistados: NUNCA recibí servicio. NUNCA se me instaló el router. ¡NUNCA me confirmaron el alta!

Me quejo públicamente de esta situación de amenazas vía sms, carta y llamadas en Twitter y el Community Manager me dice muy amablemente que le cuente lo sucedido por mensaje directo o privado. 3 días después no he obtenido ninguna respuesta, como tampoco la obtuve en mis quejas de diciembre. No entiendo por qué dicen que quieren ayudar si luego no lo hacen. Bueno sí, para quedar bien públicamente imagino.

Ah, pero que soy cliente…

Pero lo mejor este mes está aún por llegar. Me llaman de Vodafone para ofrecerme un descuento por… SER CLIENTE, por SER CLIENTE señores. Es decir, Vodafone, que me dijo que no sabían nada de mi alta, ahora no saben nada de mi baja.

Aquí comentaremos próximas noticias…

El contrato de móvil de mi abuela

Hace unos años Vodafone vendió un móvil a mi abuela de 90 años, que vive en un pueblo de 400 habitantes de Valladolid, con el pretexto de que las tarifas eran buenísimas. Sólo se les olvidó comentar a mi abuela el pequeño detalle de que en mi pueblo NO había cobertura de Vodafone. Evidentemente, rechazamos las facturas. Como disculpa, Vodafone se dedicó durante meses a mandar emails a mi abuela (repito, de 90 años) amenazándola con costosos juicios.

¿Qué hacemos?

Lamentablemente los españoles contamos con poquísimas garantías jurídicas en este sentido. Las compañías pueden hacer casi lo que quieran con nosotros, amenazarnos con juicio, incluirnos de forma arbitraria en listas de morosos, ignorar nuestras reclamaciones… Así que, al no ser que quieras verte inmiscuido en un largo juicio del que es difícil que puedas obtener algo positivo, no te queda mucho más que aguantar y cambiar de compañía confiando en que el trato en la siguiente sea mejor.

Aunque si eres de los que se anima con la vía legal, hay algunos precedentes que pueden hacerte albergar cierta esperanza. Como el caso de este ex cliente de Orange que denunció a la compañía por acaso telefónico… y ganó.